Páginas vistas en total

lunes, 25 de agosto de 2014

Microeconomía II Tarea 6 _ Optimización en el monopolio y redistribución del excedente económico



Tarea 6. Individual, manuscrita, para el lunes 1 de septiembre
Ejercicio 2 de optimización del monopolio
Con las siguientes funciones de demanda y costos totales de un monopolio
Demanda:   P = 300- 4q
Costos Totales:  CT = q2
desarrolla los  cálculos y procedimientos necesarios para los siguientes puntos
aa.     Obtén  precio y cantidad óptimas de monopolio (qm y pm)
bb.      Obtén el tamaño del beneficio del monopolio, Bm
cc.      Calcula la Elasticidad precio de la demanda en  ese punto óptimo
dd.      Calcula el precio y la cantidad de equilibrio si se le obligará al monopolio a optimizar al nivel de competencia perfecta (Pcp y qcp)
ee.     Obtén el valor del poder de monopolio, índice de Lerner, y el precio como margen sobre los costos
f.f.      Calcula la pérdida de excedente social neta (pérdida de peso muerto) que implica el monopolio respecto a la situación de mercado de competencia perfecta
gg.      Calcula el monto del excedente del consumidor que se apropia el monopolista respecto a la situación de competencia perfecta

hh.     Gráfica tus resultados con las curvas de demanda, ingreso marginal, costo marginal y costos medios, así como los valores calculados.

Salario mínimo por debajo de su productividad

http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/aumentar-el-salario-minimo-es-reconocer-la-productividad-laboral.html

Aumentar el salario mínimo es reconocer la productividad laboral

Patricia Mercado*
Durante más de 30 años nuestro país ha estado buscando el ciclo bondadoso del mercado: aumentar el crecimiento y la productividad para luego impulsar mayores salarios. Para lograrlo se han tomado medidas políticas de todo tipo, pero la más perversa por sus resultados --una pobreza laboral que nos hace una de las sociedades más desiguales del mundo-- es haber atado el control de la inflación a los salarios mínimos, es decir, haberlo vinculado a un sinfín de pagos y cuantificaciones que transformaron el derecho constitucional que significa un salario digno en una simple unidad de cuenta.

Esta decisión política nada tiene que ver con quienes ganan un salario mínimo que difícilmente son representados por los sindicatos que agrupan a no más de 10 por ciento de la población trabajadora. Hemos vivido alternancia en el gobierno federal y el tema sigue pendiente. El partido político que logró esta alternancia y gobernó doce años se ha dado cuenta del error cometido, una vez que ha sido relevado del gobierno. Bienvenido a la discusión del tema, nunca es demasiado tarde para intentar reparar olvidos.

En la larga e infructuosa búsqueda de las bondades del mercado se han dicho, y se repiten ahora, promesas de crecimiento económico. Es mismo discurso, con el mismo esquema económico se dijo al inicio de los noventa con la firma del TLCAN, y ahora se repite como la forma de superar la tragedia de más de tres décadas de estancamiento económico. Hemos logrado como país otros avances muy importantes pero la economía sigue estancada y los salarios mínimos han perdido 70 por ciento de su poder de compra.

En este aspecto, crucial para el crecimiento del mercado interno, el país es un perdedor neto. Y lo más lamentable es que ni siquiera hemos aumentado los salarios mínimos en función de la productividad laboral, porque si esto se hubiera hecho en el periodo 1998-2013, donde la productividad laboral se incrementó 15 por ciento, hoy tendríamos un salario mínimo por lo menos de 100 pesos y no de 67. Ello quiere decir que el mercado y la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), han sido incapaces de reflejar esta relación.

De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) la productividad laboral de México tiene un crecimiento modesto durante los últimos 15 años que, sin embargo, es de las más altas en América Latina y contrasta con el salario mínimo más bajo. La productividad laboral de nuestro país se compara con la de Chile, por ejemplo, pero el salario mínimo sólo es comparable con Nicaragua y Bolivia. Pongamos como ejemplo el caso chileno, donde en 2013 su productividad suma 20 mil dólares y su salario mínimo es de 366 dólares, mientras que México, con una productividad similar tiene un salario mínimo de 112 dólares.

Por ello sostengo que nuestro país tiene una reforma pendiente, faltante o ausente, como le queramos llamar: es la reforma a los salarios mínimos para liberarlos de sus ataduras. La clave es, en primer lugar, desvincular al salario mínimo de todos los factores económicos que lo tienen estancado, como lo propondrá el jefe de Gobierno de la ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, a la Asamblea Legislativa en los próximos días.

Para evitar que vuelva a suceder en el futuro este atropello es necesario darle autonomía a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos. Y para lograr la recuperación del poder adquisitivo de los salarios mínimos necesitamos cambiar la receta, fortalezcamos el mercado interno con una política incluyente de ingresos y salarios con el objetivo de aumentar la productividad y mover la economía.

* La autora es secretaria del Trabajo del GDF.

Salarios mínimo, una caída permanente

http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/historia-sexenal-de-los-salarios-minimos.html?utm_campaign=opinion&utm_source=facebook&utm_medium=enrique-quintana

Historia sexenal de los salarios mínimos

La caída de los mínimos ha sido muy dispareja, según el sexenio. Veamos qué ocurrió desde la era de López Portillo.

Eran los últimos meses de 1976 y el salario mínimo en el Distrito Federal era de 78.60 pesos diarios.

Llegó la crisis y la devaluación, y cuando terminó el sexenio lopezportillista, estaba en 364 pesos, es decir, había subido en 363 por ciento. Pero la inflación sexenal fue de 417 por ciento, así que allí se dio una primera caída de 10.4 por ciento en términos reales.

Con De la Madrid vino el desastre para los mínimos. Su valor nominal aumentó 22 veces y terminó el sexenio en ocho mil pesos diarios. Pero los precios aumentaron 40 veces, de modo que la caída real fue de 44 por ciento.

Con Salinas, la hiperinflación se controló, pero los salarios mínimos siguieron retrocediendo y en el sexenio cayeron otro 21.1 por ciento, producto de un aumento nominal de 90 por ciento y una inflación acumulada de 142 por ciento.

Ya para entonces, al salario mínimo se la habían adherido un montón de funciones como unidad de medida, y por lo tanto, se usaba como “ancla” contra la inflación. Así que a los trabajadores se les decía, ni modo, aguántense, en otro tiempo será que esto se corrija.

Las cosas no se remediaron con Zedillo. La inflación repuntó tras la devaluación y acumuló un 225 por ciento en el sexenio. Los mínimos, como siempre, sólo crecieron 148 por ciento. Así que, de nuevo hubouna caída de 23.6 por ciento.

Con Fox, ya sin las crisis sexenales que nos sacudieron, el incremento nominal de los mínimos fue de 28.4 por ciento contra una inflación en el sexenio de 30.4 por ciento. Es decir, los mínimos ya sólo cayeron 1.5 por ciento, y de hecho, los salarios contractuales crecieron en términos reales.

Con Calderón, los mínimos crecieron 29.1 por ciento mientras la inflación lo hizo en 28.96 por ciento. Así que, por primera vez en décadas, el mínimo ya no cayó. De hecho creció de manera marginal 0.1 por ciento.

En lo que va del sexenio de Peña, el aumento a los mínimos ha sido de 8.4 por ciento frente a una inflación hasta julio de 5.64 por ciento, lo que implica un aumento real de 2.6 por ciento.

Es decir, los mínimos prácticamente ya no han caído en losúltimos 14 años, pero no se han recuperado. Los salarios medios del sector formal, en contraste, crecieron en ese lapso en 21.3 por ciento en términos reales.

Podemos discutir ampliamente qué hay que hacer, pero sin duda, tendrá que ser algo.

Y, sólo para ponerlo en términos muy claros, hoy con el salario mínimo diario se pueden comprar 6.1 kilos de tortilla, en 1976 se compraban 27 kilos, es decir 77 por ciento menos. Se compran hoy 4.9 litros de leche, en ese entonces eran 20.15 litros, una caída de 75.6 por ciento. Se adquirían dos kilos de carne de res y hoy sólo 600 gramos, 70 por ciento menos.

Y lo que es increíble son los pocos huevos… que hoy se pueden adquirir apenas 2.75 kilos de éstos, hace 38 años el salario mínimo compraba 78 kilos, una caída de 96.4 por ciento. Con razón.

domingo, 24 de agosto de 2014

Caen ingreso de Coca Cola y Pepsicola, por cambio en los gustos de los consumidores

http://www.cnnexpansion.com/negocios/2014/04/01/declive-en-refrescos-cambio-permanente

El futuro se acaba para Coca y Pepsi

El declive de las últimas décadas en el consumo de refrescos es algo irreversible, dicen expertos; para las refresqueras, el reto es poder manejar la caída de estas marcas y sustituirlas por otras.

Por: Dan Mitchell | 
Miércoles, 02 de abril de 2014 a las 06:01
LinkedIn
319
Share
3K
Email
  Texto
Las ventas de refrescos han estado disminuyendo durante nueve años consecutivos. Esto es mucho más que una tendencia; es un cambio fundamental en los gustos del consumidor que plantea un problema importante para los fabricantes de estas bebidas, no importa cuán diversificadas sean sus carteras de productos.
Las últimas cifras son extraordinarias, pero no sorprendentes. Las ventas de refrescos cayeron 3% en volumen durante 2013 en Estados Unidos, a sus niveles más bajos desde 1995, según un informe de Beverage Digest emitido este lunes. Eso, independientemente, representaría una gran caída, pero también es más del doble de la caída de 2012. Las personas se están alejando del refresco a un ritmo acelerado.
En este punto, Coca-Cola y PepsiCo deben ser juzgadas no por lo que están haciendo para salvar a sus marcas insignia, sino por lo bien que gestionen el declive esas marcas. Por supuesto, eso no es fácil para las empresas que fueron nombradas en honor a esas mismas marcas, así que, aún se están volviendo locas tratando de encontrar la manera de, al menos, contener las pérdidas, incluso a medida que sabiamente siguen invirtiendo en alternativas como bebidas energéticas, bebidas deportivas y agua saborizada.
Entre otras muchas iniciativas, PepsiCo probó con un nuevo diseño para la botella de Pepsi, y reclutó a Beyoncé en un contrato de patrocinio por 50 millones de dólares. Coca-Cola contrató al diseñador Marc Jacobs como su “director creativo”. Las ventas siguen desplomándose.
Y el salvador esperado del negocio -las bebidas dietéticas con edulcorantes artificiales- no han sido una ayuda. Hasta hace pocos años, las ventas de refrescos de dieta estaban cayendo casi al mismo ritmo que aquellas llenas de azúcar. Ahora, de hecho están cayendo más rápido a medida que los consumidores siguen escuchando hablar acerca de los problemas de salud. Apenas el lunes fue lanzado un estudio que indica que el consumo de refrescos de dieta puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular en las mujeres mayores.
Pero las preocupaciones por la salud no son el único problema. Si lo fueran, parecería poco probable que las bebidas energéticas, las bebidas deportivas, las bebidas a base de café y las aguas saborizadas estuvieran tomando el relevo. Pero lo están. Ese es un indicio más de que lo que está acabando con el refresco es la proliferación de las opciones en el pasillo de bebidas, especialmente las dirigidas a los jóvenes, que representan un creciente número de personas que piensan que Coca-Cola, Dr. Pepper, Sprite y Pepsi -aún a pesar de Beyoncé- son lo que sus abuelos tomaban en los viejos tiempos.

sábado, 23 de agosto de 2014

Discriminación de precios en dos tramos e intertemporal


http://www.cnnexpansion.com/tecnologia/2014/08/21/un-iphone-5c-a-menos-de-un-dolar

Walmart vende iPhones a menos de 1 dólar

La tienda en línea en Estados Unidos ofrece equipos a 97 centavos de dólar con contrato a 2 años; las minoristas suelen poner en descuento los equipos cuando Apple va a presentar un nuevo teléfono.

Jueves, 21 de agosto de 2014 a las 19:32
LinkedIn
6
Share
381
Email
  Texto
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — La tienda en línea de Walmart en Estados Unidos ofrece iPhones 5C de 16 GB a 97 centavos de dólar (unos 13 pesos) con un contrato a dos años con operadores telefónicos, un precio radicalmente bajo desde los 29 dólares que costaba anteriormente.
El equipo de gama alta, el 5S de 16 GB, también está en oferta, a 79 dólares con contrato a dos años desde los 99 dólares anteriores.
Normalmente las tiendas ponen en oferta los equipos de Apple cuando se acerca la presentación de un nuevo teléfono. Se espera que el 9 de septiembre la tecnológica anuncie el iPhone 6.
En otras tiendas estadounidenses, como Target, los mismos equipos mantienen los precios anteriores de 29.99 dólares y 99.99 dólares con un plan a dos años.
En la tienda de Apple en ese país, un iPhone 5C de 16 GB cuesta 99 dólares con un contrato a dos años, y el 5S 199 dólares.
Sin contrato, el iPhone 5C de 16 GB se vende en Walmart en 449 dólares, una rebaja de 100 dólares desde los 549 que costaba anteriormente. Un 5S cuesta 549 billetes verdes, también con oferta de 100 dólares.
En la tienda de Apple cuestan 549 y 649 dólares respectivamente.
En México se mantienen los precios en la tienda en línea de la tecnológica: el 5S de 16 GB cuesta 10,599 pesos, y el 5C 8,999.
La oferta de Walmart US:
cnnexpansion