Vistas de página en total

jueves, 23 de agosto de 2012

El costo de oportunidad: El tratamiento del “asesino de Oslo” costaría al fisco de Noruega mucho más que su reclusión


Ir a: http://sp.rian.ru/society/20120823/154776767.html

El tratamiento del “asesino de Oslo” costaría al fisco de Noruega mucho más que su reclusión

Tema de actualidad: El doble atentado terrorista en Noruega

Anders Breivik
15:32 23/08/2012
Oslo, 23 de agosto, RIA Novosti.
El tratamiento de Anders Breivik, presuntamente enfermo mental acusado de terrorismo, costaría al fisco de Noruega cuatro veces más que su estancia en la cárcel, calcularon los periodistas del rotativo Aftenposten.
“Si se llega a la conclusión de que Breivik sufre una perturbación mental y debe ser sometido a un tratamiento forzoso, deberán organizarlo en la cárcel de Ila. La construcción allí de un pabellón médico costará de tres a cuatro millones de coronas (más de 500 mil euros)”, informaron.
También añadieron que los gastos relacionados con el propio tratamiento pueden alcanzar  unos 20 millones de coronas anuales (casi tres millones de euros), o exceder en cuatro veces el costo del mantenimiento de un preso sano.
El rotativo comunicó asimismo que los expertos del hospital psiquiátrico de Dikemark pueden negarse a atender a Breivik, porque no detectaron trastornos en su psiquis durante el último examen. Pero deberán realizar uno repetido si el tribunal lo declara enfermo mental. Si los psiquiatras también esta vez llegan a la conclusión de que no tiene ninguna perturbación mental, no habrá ningún tratamiento.
El propio Breivik se cree sano. De esa misma opinión son la mayoría de los habitantes de Noruega. Según un sondeo realizado por el periódico Verdensganag, el 62,3% de los psiquiatras preguntados dijeron que Breivik no es enfermo mental; el 14,8% lo someterían a algún tratamiento; el 23% señalaron que tienen dudas.
A Breivik le imputan haber organizado el 22 de julio de 2011 una explosión en un sector gubernamental de Oslo, con un saldo de ocho víctimas mortales, y un ataque al campamento juvenil de la isla de Utoya, en el que murieron 69 personas.
Breivik reconoció ser autor de ambos atentados ya en los primeros interrogatorios, pero negó ser culpable. Dijo que lo hizo para defender la raza noruega frente a los inmigrantes musulmanes y frente al multiculturalismo.