Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta Mercado de los energéticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mercado de los energéticos. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de julio de 2014

Las leyes energéticas van contra la supervivencia de Pemex y la CFE

http://aristeguinoticias.com/2907/mexico/con-leyes-energeticas-se-destruye-de-facto-a-pemex-y-cfe-especialista-en-cnn/

Con leyes energéticas, se destruye de facto a Pemex y CFE: especialista en CNN

Al destruir a las empresas del Estado, se destruye también la economía nacional, sostiene el académico de la Universidad Iberoamericana, Alberto Montoya. Con la "contrarreforma energética", México se hará dependiente de empresas extranjeras, afirma.
BtrGxdlIYAAERuk
Foto: Karina Maciel
Alberto Montoya, académico de la Universidad Iberoamericana, sostuvo que la apertura delsector energético en México significa la destrucción de facto de Pemex y CFE, y la dependencia de empresas extranjeras.
En entrevista para Aristegui CNN, afirmó que la destrucción de los organismos del Estado está planteado en las leyes, pues al no ser públicas no pueden ser sometidas a un control, por ejemplo de la Auditoría Superior de la Federación, y serán sometidas al derecho privado. Respecto al título con el que quedan, de “empresas productivas del Estado”, refirió que esto quedará nulificado.
Aseguró que la reforma energética “no nos va a dar soberanía sino que nos va a hacer dependientes”, de empresas extranjeras; por lo que avizora la destrucción de la economía nacional, así como una mayor importación.
Refirió que la dependencia que tiene Estados Unidos del petróleo “es la causa que ha impulsado el cambio en la Constitución” mexicana.
“Estados Unidos necesita un millón adicional de barriles y esa es la causa del acuerdo por el cual se hizo mediante un pacto, una modificación a la Constitución, que no tuvo en nuestro país una justificación económica, nunca se presentó la argumentación económica que justificara dicho cambio a la Constitución y no se siguió el procedimiento que marca la propia Constitución para elaborar las leyes, se hizo sin debate, e incluso hay un amparo interpuesto que debe de ser atraído por la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación, no sobre el contenido sino sobre el propio procedimiento que no tuvo validez legal”, expuso.
Y apuntó: “Mediante los contratos de diversas formas -contratos, producción compartida- se está otorgando propiedad porque las empresas extranjeras, según el propio transitorio establecido en la reforma constitucional podrán registrar dichos contratos como activos y los bancos los podrán reconocer como garantías reales para el préstamo de dinero, por lo tanto se les está dando de facto, independientemente de que se diga que el petróleo es de la nación, de facto se les está dando un carácter de garantía real ante un banco, las empresas extranjeras tienen derecho a hipotecar, es decir, pedir préstamos contra dichos contratos, que están subsumiendo el derecho exclusivo de explotación y por lo tanto este derecho de propiedad les da el derecho de apropiarse del valor intrínseco del petróleo que es la renta (petrolera)”.
“Aquí hay un cambio fundamental en la cuestión que tiene que ver con el territorio… es increíble que esto lleve al despojo de la propiedad campesina y dicho despojo podrá ser, según dice la ley secundaria, pagado mediante que el propio campesino trabaje para la empresa extranjera, entonces además de ser despojado, la forma en que le van a pagar es trabajar para la empresa extranjera, es verdaderamente indignante y ofensivo”, enfatizó.
El académico consideró que EU extiende su territorio con sus empresas en otras países.
“Tratándose de un asunto de seguridad nacional, la expansión de esta explotación por parte de estas empresas extranjeras en territorio nacional es claramente una condición que tiene que ver con la seguridad del territorio, la extensión de facto de las fronteras de Estados Unidos hacia nuestro territorio, porque es un asunto que evidentemente para Estados Unidos es fundamental, lo hemos visto cómo tiene que conducir guerras para poderse apropiar de recursos”, subrayó.
Respecto al “contenido nacional” en una parte de los contratos, que implica otorgar una participación a empresas nacionales, indicó que el Tratado de Libre Comercio -por encima de las leyes federales- establece que no se puede exigir a empresas extranjeras que tengan un contenido nacional, “no se les puede pedir que tengan que comprarle a proveedores nacionales, no se les puede pedir que transfieran tecnología, de manera que ellos están protegidos en este sentido”.
Calificó como inaceptable que en el caso los yacimientos transfronterizos “que nos pertenecen en igualdad tanto a EU como a México, México disminuya su participación al 20%, tratándose de que por lo menos deberíamos de tener igualdad en cuanto a los beneficios que transcurren y abarcar en territorios de ambos países”.
“Lo inteligente es que si disponemos nosotros de tan poco petróleo, lo que debemos hacer es darle valor agregado en México, mediante las empresas del Estado mexicano como es en la actualidad, contrario a esto lo que se ha establecido en las leyes referidas a Pemex y a la industria eléctrica y la CFE lo que se establece es algo verdaderamente monstruoso, ¿por qué? Porque se van a constituir empresas privadas que van a ser sujetas al código de comercio como si fueran empresas privadas, pero esas empresas privadas se van a constituir con recursos de la nación, en otras palabras, se está haciendo una privatización directa de bienes de la nación”, remarcó.
Sobre el pago del pasivo laboral de Pemex y CFE, señaló que nosotros los mexicanos nos hacemos cargo de las pensiones, como compromiso de una política social, y las empresas privadas se hacen cargo de las utilidades.
Estimó que en un futuro Pemex y CFE no van a poder competir, por lo que “van a vender los activos actuales; el consejo de administración tiene derecho de vender”.
En cuanto a la ronda cero a la que tiene derecho Pemex para elegir los campos que quiere explotar, mencionó que “esas asignaciones pueden migrar a contratos” con empresas privadas.
Ante este panorama, el académico sostuvo que tiene validez y vigencia la consulta popular sobre la reforma energética, “no es posible que un acuerdo entre grupos políticos y una coalición de intereses económicos nacionales y extranjeros, destruyan el proyecto de una nación y la hagan inviable”.

<script height="340px" width="600px" src="http://player.ooyala.com/iframe.js#ec=hraGdhbzoY3HtoJuICZqQPiEIyXJoQYm&pbid=2aecdc6b15d3425aa35257c630a2ef6b"></script>


jueves, 6 de marzo de 2014

Aumenta el subsidio a las gasolinas por aumento del precio internacional del petróleo y apreciación del peso respecto al dólar

http://www.dineroenimagen.com/2013-11-09/28681


Subsidio a gasolinas alcanza 84,000 mdp

La cifra casi duplica lo previsto en la Ley de Ingresos de la Federación para todo 2013
Publicado por Aura Hernández el Sábado 09-11-2013




Subsidio a gasolinas alcanza 84,000 mdp

Publicado por Aura Hernández el Sábado 09-11-2013
CIUDAD DE MÉXICO.- El subsidio que destina el gobierno para el precio de las gasolinas alcanzó entre enero y septiembre de este año los 84,089 millones de pesos, cifra que casi duplica lo previsto en la Ley de Ingresos de la Federación para todo 2013.
 
Para las autoridades, la subvención significaría una renuncia recaudatoria para las arcas de 48,895 millones de pesos para todo el año; sin embargo, esta cantidad cifra fue rebasada en mayo pasado.
 
La Secretaría de Hacienda consideró que el alza obedeció a que el precio del petróleo estimado en el presupuesto fue menor al observado, ya que se esperaba que fuera de 98 dólares por barril y en promedio se ubicó en 100 dólares. Esto provocó que el costo de las gasolinas que se importan, que representa casi 40% del consumo nacional, se incrementara.
 
Además, la moneda mexicana ha registrado una apreciación en lo que va del año, lo que ha ocasionado que se reciban menos pesos por dólar de la venta de petróleo.
 
Derivado de estos factores, el subsidio fue por poco más de 84,000 millones de pesos al cierre de septiembre, monto que no sólo significa un aumento de 71% con respecto a lo programado, sino también es mayor al presupuesto para el Programa Oportunidades de este año.
 
La dependencia a cargo de Luis Videgaray, consciente de que el monto previsto era insuficiente, dio un nuevo estimado cuando presentó el Presupuesto de Gastos Fiscales 2013. La nueva meta es que dicha subvención alcance 91,206 millones de pesos para todo el año.
 
Esto último, a pesar de que cada mes se incrementan 11 centavos al precio de las gasolinas Magna, Premium y al diesel, política que continuaría en 2014, pero con un desliz menor.
 
Impulsa el consumo
 
Al respecto, tanto la SHCP como especialistas coinciden en que este subsidio genera distorsiones económicas e impulsa el consumo de un combustible que favorece la contaminación.
 
Destacan que este apoyo a la población es regresivo, porque 20% de la población de mayores ingresos absorbe más de 57% del monto total.

viernes, 7 de febrero de 2014

Mientras EU exige la apertura del sector energético a países como México, sus compañías petroleras tienen prohibido exporta petroleo

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/02/140204_economia_eeuu_exportacion_crudo_tsb.shtml?ocid=socialflow_facebook

¿Por qué las petroleras en EE.UU. no pueden exportar crudo?

petróleo estadounidense
Estados Unidos es uno de los países exportadores por naturaleza y el petróleo es una de sus industrias más importantes, pero -por más extraño que suene- las compañías de ese país tienen prohibido exportar crudo libremente.
La restricción se remonta a los años 70, cuando Estados Unidos se vio afectado seriamente por el embargo de varios países árabes y decidió poner en marcha una serie de medidas para limitar su exposición a los mercados internacionales.
Cuatro décadas después, el país dice estar en proceso de asegurar su independencia energética y el aumento considerable en su producción interna ha puesto a muchos a pensar si no habrá llegado el momento de revertir la prohibición.
Importantes centros de estudios como Brookings y el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés) han presentado documentos en defensa de esa idea, así como congresistas de la talla de Lisa Murkowski, la republicana de más alto rango en el comité del Senado para temas energéticos y de recursos naturales.
Sus argumentos se basan en que un cambio en la política estimularía la producción doméstica, ayudaría a crear empleos en la industria y eliminaría eventuales trabas para los productores.
Pero otros legisladores, así como algunas refinadoras, se oponen a un cambio en las leyes. Las principales preocupaciones se refieren a que podría disparar el precio de la gasolina y tendría un impacto ambiental considerable. También se argumenta que podría afectar a los países exportadores de la región, como México y Venezuela (ver recuadro).
La prohibición se refiere exclusivamente al crudo -no a productos refinados- y tiene unas pocas pero importantes excepciones: el Departamento de Comercio ha entregado licencias para la exportación de ciertos tipos de crudo y en circunstancias específicas, como por ejemplo para el consumo interno de Canadá.

"Ingresos, empleo e impuestos"

El impacto en América Latina

Pozo petrolero en Venezuela
Aunque no ocupa el centro del debate actual, uno de los análisis sobre un posible cambio en la prohibición menciona posibles efectos en países latinoamericanos como México y Venezuela.
En su memorando al presidente Obama, Brookings dice que la mayoría de las refinerías en EE.UU. están diseñadas actualmente para procesar el crudo que viene de Medio Oriente, Venezuela o México y no tanto la producción doméstica.
El centro de estudios agrega, sin entrar en grandes detalles, que un "posible inconveniente" de cancelar la prohibición podría ser el efecto en países exportadores como México.
"Éste está en medio de importantes reformas de su mercado doméstico y Estados Unidos puede no querer perturbar el proceso", dice el documento.
Pero inmediatamente agrega: "Dudamos, sin embargo, que las exportaciones de crudo estadounidense puedan tener un gran efecto en los mercados en México o Venezuela dada la creciente demanda de petróleo en el mundo".
El hecho de que Estados Unidos esté debatiendo a comienzos de 2014 una ley basada en la crisis petrolera de hace 40 años se enmarca en los cambios que han surgido en las dinámicas petroleras del país.
La producción doméstica ya sobrepasó las importaciones, técnicas relativamente nuevas como el fracking están cambiando la forma como se extrae ese recurso y el consumo interno se ha visto afectado al tiempo que aumentan opciones como el gas natural.
Además, Estados Unidos es uno de los mayores exportadores de productos refinados, como gasolina y diesel, y no son pocos los que consideran que en el crudo hay potencialmente un negocio muy atractivo.
Bajo esa luz, la prohibición es vista como un vestigio del pasado y una barrera a la realidad económica actual. "Quiero ser muy clara: el status quo no es beneficioso para los estadounidenses", dijo la senadora Murkowski.
Para ella, así como para los centros de estudios mencionados, la prohibición impide un mayor desarrollo de la producción y puede generar problemas en las dinámicas actuales.
Brookings explica que en un marco de producción doméstica creciente sólo hay cierta capacidad local para absorber ese crudo. La mayoría de las refinerías pueden procesar el crudo más pesado que viene de países como México y Venezuela, pero no el local. Por ello, según el centro de estudios, hay una incompatibilidad entre la oferta y la demanda.
Eso lo llevó a recomendarle al presidente Barack Obama en un memorando que se abran las puertas a las exportaciones irrestrictas, pues podrían generar "ingresos, empleos e impuestos en la cadena de producción" si se combinan con mayores inversiones en infraestructura.
Varias petroleras también han expresado su visto bueno a un eventual cambio. Por ejemplo, el presidente de ConocoPhillips, Ryan Lance, argumentó que hay necesidad de crudo a nivel mundial y podría enviarlo a refinerías en el exterior.

Aumento de precios

gasolinera de Chevron
Una de las preocupaciones es que un cambio en la ley podría afectar los precios para los consumidores.
Pero hay otras empresas que no están tan seguras de que el cambio sería beneficioso, como Valero Energy, cuya sede está en Texas y tiene 16 refinerías.
Su vicepresidente para medios, Bill Day, le dijo a BBC Mundo que Valero tiene una licencia del Departamento de Comercio para exportar crudo a Canadá, por lo que no se opone a las exportaciones en general. Pero sí cree que de hacerse ilimitadas, éstas aumentarían el precio del petróleo en Estados Unidos.
Además, explica que tanto Valero como otras refinadoras están haciendo inversiones multimillonarias para procesar el crudo doméstico ligero en sus plantas, por lo que tiene más sentido que "los trabajadores estadounidenses lo procesen en refinerías estadounidenses".
Otra preocupación es que un posible cambio pueda disparar los precios de la gasolina para los consumidores locales. Así lo han expresado centros de estudios como el Centro para el Progreso de Estados Unidos (CAP, por sus siglas en inglés) y senadores como el demócrata Robert Menendez.
Ernest Moniz
El secretario de Energía de EE.UU., Ernest Moniz, dijo que la prohibición merece un nuevo análisis.
Este último le envió una carta al presidente en la que argumentó que a pesar de los cambios en el mercado energético, los objetivos de la prohibición deberían seguir siendo una prioridad: mejorar la seguridad energética del país y proteger a los consumidores de la volatilidad y el aumento en los precios.
Otra preocupación es el posible impacto ambiental: si se levanta la prohibición, las compañías podrían buscar más pozos petroleros y esto, a su vez, aumentaría la contaminación. Ese es el análisis que presenta, por ejemplo, la entidad Oil Change International, que considera que parte de las reservas deberían permanecer en el suelo.
El tema, con sus visiones a favor y en contra, llegó hace poco al Congreso, donde se debatió en un comité del Senado, y también generó opiniones del secretario de Energía, Ernest Moniz, quien dijo que el tema merece un nuevo análisis.
La decisión final estará en manos del gobierno, que podría actuar solo para cambiar la política, o en el Congreso, que permanece muy dividido en los temas energéticos.