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sábado, 2 de noviembre de 2013

La conducta egoísta y el dilema del prisionero

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/11/131025_economistas_egoistas_finde.shtml?ocid=socialflow_facebook_mundo

¿Nos hace más egoístas estudiar economía?

Caricatura de detenido indeciso
El dilema del prisionero es el más famoso de la teoría de los juegos.
El estudio de la conducta humana puede ser como un perro tratando de morderse la cola. A medida que aprendemos más sobre nosotros mismos, nuestras nuevas creencias cambian la forma en que nos comportamos.
La investigación sobre los estudiantes de Economía lo demostró en la vida real: los textos que describen hechos y teorías sobre el comportamiento humano pueden afectar a las personas que los estudian.
A menudo, los modelos económicos se basan en un personaje imaginario llamado "el actor racional", que, sin un mundo interior desordenado y complejo, persigue incansablemente un conjunto de anhelos organizados de acuerdo a los costos y beneficios.
Esos actores racionales ayudan a crear modelos simples de economías y sociedades.

Juegos para explorar a la humanidad

Según la teoría de la elección (o acción) racional, algunas de las predicciones que gobiernan esos mundos hipotéticos son de sentido común: la gente tiende a preferir más que menos, las empresas sólo deberían hacer las cosas que les reportan ganancias y, si el precio es correcto, la gente está dispuesta a renunciar a cualquier cosa que le pertenezca.
Otra herramienta que se utiliza para entender nuestras motivaciones y acciones es la teoría de juegos, que examina cómo uno toma decisiones cuando los resultados se ven afectados por las decisiones de otros.
La teoría del actor racional asume que los otros jugadores quieren el mejor resultado para sí mismos y que van a suponer lo mismo de usted.
Para determinar cuál de una serie de opciones escoger, usted necesita tener una teoría acerca de lo que la otra persona va a hacer, teniendo en cuenta que ella también está adivinando lo que usted va a hacer, y así sucesivamente.
Suena confuso, así que lo mejor es ilustrarlo con ayuda del juego más famoso en la teoría de juegos: el "dilema del prisionero".

¡A jugar!

Usted es uno de un par de delincuentes que fueron detenidos y están recluidos en celdas separadas.
La policía les hace esta oferta:
  • si usted da información sobre su compañero y él no dice nada, puede quedar libre
  • si ambos dan información sobre el otro, ambos pasarán unos pocos años de cárcel
Alternativamente, usted puede guardar silencio, en cuyo caso:
  • si su socio también guarda silencio, ambos pasarían unos pocos años en la cárcel
  • si el otro habla, usted tendría que pagar una larga condena.
Su socio, por supuesto, enfrenta exactamente la misma elección.
Mujer en el telefono mirando el reloj
Los que llegan tarde a las citas son "free riders" o aprovechados.
Si usted es un actor racional, es una decisión fácil. Lo que debería hacer es traicionar a su compañero pues si él no habla, usted queda libre; si lo traiciona también, ambos van a la cárcel, pero la sentencia será o igual de larga o más corta que si se hubiera quedado callado.
Extrañamente, eso no es lo que sucede cuando gente de carne y hueso juega al dilema del prisionero.
En todo el mundo, en la mayoría de las sociedades, la mayoría de la gente mantiene el pacto de silencio de los delincuentes.
A las excepciones que optan por actuar únicamente en interés propio se les conoce en economía como "free riders" o aprovechados: individuos a los que les gusta tener todos los beneficios pero no responder por los costos.
El dilema del prisionero es un instrumento teórico, pero hay un montón de opciones paralelas -y de oportunistas- en el mundo real.
Hay quienes siempre llegan tarde a las citas así no tienen que darse prisa o esperar a los demás, mientras que otros utilizan las carreteras y los hospitales sin pagar sus impuestos.

El grupo egoísta

Hay un grupo que, según varias investigaciones, es más aprovechado que otros: el de la gente que ha estudiado Economía.
En un estudio publicado en 1993, Robert Frank y sus colegas de la Universidad de Cornell en Ítaca, Estados Unidos, puso a prueba esta idea con una versión del juego del dilema del prisionero.
Los estudiantes de Economía delataban a los otros jugadores el 60% de las veces, lo que contrasta con el 39% de quienes estudiaban otras asignaturas.
"La educación superior (o simplemente crecer) parecía hacer que la gente tuviera más fe en la cooperación humana"
Previamente se había notado que los hombres tienden a ser más egoístas en este tipo de exámenes, y hay más hombres que estudian economía que mujeres. Sin embargo, incluso después de tomar en cuenta esta diferencia por género, Frank encontró que los estudiantes de Economía eran 17% más propensos a escoger la opción egocentrista.
El equipo descubrió además que entre más tiempo pasaban los estudiantes en la universidad, más altas eran las tasas de su cooperación. En otras palabras, la educación superior (o simplemente crecer) parecía hacer que la gente tuviera más fe en la cooperación humana.
Una vez más, los economistas probaron ser la excepción. Para ellos, esos años adicionales de educación no hacían nada para socavar su racionalidad egoísta.
Eso era cierto particularmente entre aquellos que tenían un tutor que les había enseñado la teoría de juegos y que se había centrado en los conceptos del imperativo de la supervivencia militando en contra de la cooperación.

Quizás no tanto

Analizando información económica
Los estudiantes de Economía parecen ser más egoístas, pero se discute si ya lo eran desde antes.
Estudios posteriores han puesto en duda las conclusiones de esa tesis, señalando que lo cierto es más bien que las personas egoístas son más propensas a estudiar Economía, y que los juegos y las encuestas de Frank nos dicen poco acerca del comportamiento moral en el mundo real.
Es cierto que lo que las personas hacen en las condiciones altamente artificiales de ser presentadas con el dilema del prisionero no nos dice necesariamente cómo se comportarían en situaciones más complejas del mundo real.
En un trabajo relacionado, Eric Schwitzgebel, de la Universidad de California Riverside, demostró que los estudiantes y profesores de Ética no parecen comportarse más éticamente cuando su conducta es evaluada utilizando variables del mundo real.
Tal vez, dice Schwitzgebel, no debería sorprendernos que estudiantes de Economía a los que les han enseñado sobre el dilema del prisionero, actúen de acuerdo con lo que han aprendido cuando los ponen a prueba en un aula.

No obstante

Las lecciones de lo que la gente hace en las pruebas y los juegos son limitadas debido a que las complejidades al tomar decisiones morales en la vida real tienen consecuencias verdaderas y significativas.
Sin embargo, dudo en desestimar los resultados de esos experimentos.
Si le decimos a los estudiantes que tiene sentido ver el mundo a través de los ojos del actor racional egoísta, sospecho que son propensos a hacerlo.
Muchos factores influyen en nuestro comportamiento, y la educación formal es sólo uno.
Pero lo que los estudios a los que me referí demuestran, en una pequeña medida al menos, es que lo que nos enseñan acerca de la conducta humana puede alterarla.


viernes, 1 de noviembre de 2013

Adecuado el producto al consumidor y sus preferencias

http://www.forbes.com.mx/sites/que-tan-importante-es-lo-que-los-consumidores-quieren/

¿Qué tan importante es lo que los consumidores quieren?

Digital Arts Network

Acerca de Digital Arts Network

DAN fue premiada como agencia digital del año en Asia Pacífico, Oriente Medio, México y Europa. En México es el brazo digital de Terán\TBWA.
Escrito por  en octubre 31, 2013
Foto: Reuters
Foto: Reuters
El iPhone no fue el primer touch-screen, ni el primer smartphone, no tuvo el primer ecosistema de aplicaciones o el primero en tener 3G; básicamente no tenía nada de lo que el mercado o los consumidores “decían” que tenía que tener ¿por qué tuvo tanto éxito?

Por Adrián Solca*

“Si le hubiera preguntado a mis clientes lo que ellos querían, me hubieran dicho que un caballo más rápido” dijo Henry Ford acerca de los insights de consumidores, pero ¿no es esto el modelo de negocio más contra intuitivo que existe?,  ¿Cómo garantizar un producto exitoso si no tenemos en cuenta lo que los consumidores quieren?
Hay un producto disponible en el mercado que es considerado creador de segmentos, marcador de tendencias y que tiene una legión de seguidores que ávidamente espera cada novedad relacionada con él, aunque nunca ha considerado el feedback del consumidor, el cómo contesta la competencia o lo que la prensa especializada tenga que decir: el iPhone.
El iPhone no fue el primer touch-screen, ni el primer smartphone, no tuvo el primer ecosistema de aplicaciones o el primero en tener 3G; al momento de salir no tenía copy/paste o multitasking. Básicamente no tenía nada de lo que el mercado o los consumidores “decían” que tenía que tener.
Ha crecido a su propio paso, incorporando funcionalidades según Apple considera adecuado, sin importarle si a los usuarios se les cae la llamada por sujetarlo mal o si Siri infla el gasto por consumo de datos. ¿No quisiéramos todos consumidores como éstos?
Viajemos a Mayo del 2013. Microsoft está por anunciar su nueva consola, el sucesor al popular Xbox 360. Con Windows Phone y Windows 8 moviéndose muy lentamente en el mercado, Microsoft tenía toda la carne en el asador para su nueva consola. Casi 10 años en el ciclo de vida de la actual; 10 años de aprendizajes, insights, tropiezos, aciertos, todo se iba a ver reflejado en el dispositivo que probablemente definiría el futuro de las consolas de videojuegos caseros.
¿Qué aprendió Microsoft en esos 10 años? Primero, los usuarios no utilizan sus consolas de videojuegos para jugar, sino para ver la tele y películas. En Estados Unidos, según Nielsen, 25% del tráfico de Netflix es consumido a través del Wii, 13% del PS3, y 12% del Xbox360; segundo, no están interesados en consolas poderosas, el increíble número de consolas Wii que vendió Nintendo es prueba de ello; tercero, disfrutan del modelo de microtransacciones y de almacenaje en la nube, como lo ha demostrado el crecimiento de juegos en plataformas móviles.
Con esta información, dieron el salto anunciando el Xbox One, diseñado para sacar el mayor provecho de servicios de contenido en línea como Netflix y Hulu, integración con TV digital, un ecosistema de tienda en línea que permitiría comprar juegos desde la nube y almacenar su información ahí, vinculada a su perfil y una fuerte apuesta por los juegos casuales y familiares.
Básicamente todo lo que sabían que la gente quería. Pero no había terminado la conferencia cuando el Internet completo se encontraba en llamas.
Decenas de blogs y tuits de usuarios molestos ante la cantidad de funciones relacionadas con el consumo de televisión y contenido. “Es una consola de videojuegos, no una caja para ver Netflix, ¿cómo que no puedo venderle mi copia digital de un juego a otro usuario?” gritaban los fanáticos. Todo lo que podría haber salido mal, salió mal. ¿Por qué?, si claramente todo esto ya lo hacen de otras maneras, Microsoft sólo lo simplificó.
Poco después Sony anunció la versión 4 de su PlayStation, comunicando una mejora en el motor de gráficos, algunos nuevos títulos exclusivos y un ecosistema social pensado para gamers. El resultado fue una ovación absoluta. El Internet estaba inundado de usuarios que intercambiaron su colección de Xbox por la preventa del PS4, y yo sólo pensaba en que sí, lo que los usuarios querían era en realidad un caballo más rápido.
Entonces, ¿qué ruta conviene tomar? Obviamente no todas las marcas pueden darse el lujo de decir que van a lanzar un producto totalmente nuevo sin haberlo probado nunca, como Apple con el iPhone.
¿Cuántas marcas han hecho diligentemente su tarea como Microsoft, respondiendo a una evidente tendencia en el comportamiento de los consumidores sólo para ser recibida de una manera tan pobre?
Muchas veces tenemos una idea para un producto o servicio que sabemos que es revolucionaria o que obedece a una necesidad de mercado.
También, muchas veces, estas ideas se quedan en el tintero y nunca llegan al mercado porque se ahogan en procesos burocráticos, focus groups, opiniones de terceros o simplemente las descartamos porque no poseemos “información” suficiente para justificarlas.
“La idea es de quien la trabaja” es una de mis frases favoritas, porque contiene el secreto a un producto exitoso: simplemente hacerlo, empezar con una idea simple, un producto que se pueda describir fácilmente y que sea flexible y rápido de cambiar. Luego, comenzar a crecer.
En el mundo de los Startups se habla del término “pivotear” que quiere decir que tienes que aprender a ajustar tu producto o tus consumidores van cambiando, adelantándose a necesidades o implementando mejoras. Tu idea sigue ahí, tu producto es el centro de todo, pero cuando lo empiezas a sumar con insights poderosos, obtienes lo mejor de los dos mundos. Tú y tu producto crecen junto con tus consumidores y fomentas un ecosistema sano, en donde tus usuarios se sienten escuchados y tu producto siempre tiene espacio para crecer.
En cuanto a Microsoft, sólo el tiempo dirá si aún están a tiempo de “pivotear” su producto a favor de la opinión de los consumidores, pero algo es seguro: Nada está escrito en piedra.

*Adrián Solca es User Experience Designer en Digital Arts Network

jueves, 31 de octubre de 2013

Los estudiantes de economía deben aprender más que la teoría económica neoclásica dominante

http://www.theguardian.com/commentisfree/2013/oct/28/economics-students-neoclassical-theory


Economics students need to be taught more than neoclassical theory

University syllabuses for economics are stuck on an outdated model. There are other schools of thought worth learning about
Durham University library economics and politics books
'Neoclassical economics is the mainstream and it is vital for economics students to understand it … However, it does not comprise the whole of economics and nor should it.' Photograph: Graham Turner for the Guardian
Would the ordinary person regard how economics students are educatedas a significant political issue? Probably not, but the way economics students are educated has much wider implications for society than is commonly imagined.
Every year thousands of economics graduates take jobs in the City, thinktanks and at the heart of government itself. Economics is highly technical and often mathematical, and this elevates economists to a position of expertise from which they mediate economic analysis to the British public. They are the guardians of our economy, charged with its upkeep, and they play an important role in shaping political narratives around economics. Yet British universities are producing economics graduates who are not fit for this purpose.
The financial crisis represents the ultimate failure of this education system and of the academic discipline as a whole. Economics education is dominated by neoclassical economics, which tries to understand the economy through modelling individual agents. Firms, consumers and politicians face clear choices under conditions of scarcity, and must allocate their resources in order to satisfy their preferences. Different agents meet through a market, where the mathematical formulae that characterise their behaviour interact to produce an "equilibrium". The theory emphasises the need for micro-foundations, which is a technical term for basing your model of the whole economy on extrapolating from individual behaviour.
Economists using this mainstream economic theory failed to predict the crisis spectacularly. Even the Queen asked professors at LSE why nobody saw it coming. Now five years on, after a bank bailout costing hundreds of billions, unemployment peaking at 2.7 million and plummeting wages, economics syllabuses remain unchanged.
The Post-Crash Economics Society is a group of economics students at the University of Manchester who believe that neoclassical economic theory should no longer have a monopoly within our economics courses. Societies at Cambridge, UCL and LSE have been founded to highlight similar issues and we hope this will spread to other universities too. At the moment an undergraduate, graduate or even a professional economist could easily go through their career without knowing anything substantive about other schools of thought, such as post-Keynesian, Austrian, institutional, Marxist, evolutionary, ecological or feminist economics. Such schools of thought are simply considered inferior or irrelevant for economic "science".
We are taught to memorise and regurgitate neoclassical economic theories and models. Our tutorials consist of copying problem sets off the board and critical discussion is non-existent. We studied our modules and found out that only 11 out of 48 even mentioned the words "critical", "evaluate" or "compare" in their course guides. Eighteen out of 50 of our modules have 50% or more of their marks awarded by multiple-choice exam and in nine of these it is more than 90%. This, combined with the fact that economics students don't have the option to do a dissertation, means that many accept economics as truth, rather than as contested theory.
When we raise these issues with our economics professors, many of them argue that mainstream economics is dominant because it is academically superior. At our first event, our old head of economics suggested that many of these schools of thought were disproven in the same way the "tobacco smoke enema" was not an accepted medical technique anymore.
Manchester used to have one of the most diverse economics departments in the country. This was reflected in a broader undergraduate syllabus, with modules such as comparative economic theory available to students. A major driver of nationwide economics department "ethnic cleansing", as one Manchester professor puts it, is the Research Excellence Framework (how the government allocates research funding to universities). Every four years a panel of leading academics grade economics journals from 4 stars to 0 depending on their academic quality. The problem is that there are no recognisably non-mainstream economists on this panel and the grading is done behind closed doors with only institutional results published. Because of this the highest graded journals are all neoclassical and universities must hire academics who subscribe to this school of thought.
Despite this dominance, the few who did predict the financial crisis were economists from non-mainstream backgrounds. This clearly shows that alternatives have much to contribute to the discipline of economics. Neoclassical economics is the mainstream and it is vital for economics students to understand it, and there are reasons it has proved so alluring to so many great minds. While in recent decades it has often been used to advocate free markets, it can be used to argue for a socialist economy, and indeed was in the 1930s. So it doesn't necessarily restrict us to a single political viewpoint. However, it does not comprise the whole of economics – and nor should it. This is not about ideology, it is about improving economics education.
We propose that neoclassical theory be taught alongside and in conjunction with a broad variety of other schools of thought consistently throughout the undergraduate degree. In this way the discipline is opened up to critical discussion and evaluation. How well do different schools explain economic phenomena? Which assumptions should we build our models upon? Should we believe that markets are inherently self-stabilising or does another school of thought explain reality better? When economists are taught to think like this, all of society will benefit and more economists will see the next crisis coming. Critical pluralism opens up possibilities and the imagination.
The current state of affairs is not good enough. Our classmates tell us that they are embarrassed when their family and friends ask them to explain the causes of the current crisis and they can't. One of our professors was told that he should follow the dominant research agenda or move to the business school or politics department. Another was told that if he stayed he would be "left to wither on the vine". This situation is reflected in economics departments across the country – it is national problem. Economics academia can and should be better than this, and that's why we are calling for change.

 A los estudiantes  de economía les debe enseñar más que la teoría neoclásica


Planes de estudios universitarios para la economía están atrapados en un modelo anticuado. Hay otras escuelas de pensamiento vale la pena conocer
Durham University Biblioteca Económica y política libros
'La economía neoclásica es la corriente principal, y es vital para la economía de los estudiantes a entender que ... Sin embargo, no comprenden el conjunto de la economía y tampoco debería hacerlo. " Fotografía: Graham Turner para The Guardian
¿La persona ordinaria respecto cómo los estudiantes de economía son educados como un tema político importante? Probablemente no, pero la forma en la economía estudiantes son educados tiene implicaciones mucho más amplias para la sociedad que se imagina habitualmente.
Cada año miles de graduados de la economía toman trabajos en la ciudad, think tanks y en el corazón del propio gobierno. La economía es altamente técnico y con frecuencia matemática, y esto eleva los economistas a una posición de competencia de las que intervienen en el análisis económico para el público británico. Ellos son los guardianes de nuestra economía, encargado de su mantenimiento, y juegan un papel importante en la conformación de narrativas políticas en torno a la economía. Sin embargo, las universidades británicas están produciendo graduados de la economía, que no son aptos para este fin.
La crisis financiera representa el fracaso final de este sistema educativo y de la disciplina académica en su conjunto. Educación Economía sedominado por la economía neoclásica , los cuales tratan de entender la economía a través del modelado agentes individuales. Empresas, consumidores y políticos se enfrentan a decisiones claras en condiciones de escasez, y debe destinar sus recursos a fin de satisfacer sus preferencias. Diferentes agentes se reúnen a través de un mercado, donde las fórmulas matemáticas que caracterizan su comportamiento interactúan para producir un "equilibrio". La teoría hace hincapié en la necesidad de micro-fundamentos, que es un término técnico para basar su modelo de toda la economía en la extrapolación del comportamiento individual.
Los economistas usan esta corriente principal de la teoría económica no predijeron la crisis espectacular. Incluso la Reina preguntó profesores de LSE por qué nadie lo vio venir. Ahora, cinco años más tarde, después de un rescate bancario que cuesta cientos de miles de millones, el desempleo alcanzando un máximo de 2,7 millones y el desplome salarios, planes de estudios económicos se mantienen sin cambios.
La Economía Sociedad Post-Crash es un grupo de estudiantes de economía en la Universidad de Manchester, que creen que la teoría económica neoclásica no deben tener el monopolio dentro de nuestros cursos de economía. Sociedades en Cambridge , UCL y LSE se han fundado para resaltar temas similares y esperamos que esto se extienda a otras universidades también. En el momento en que una, de posgrado o incluso un economista profesional universitario podía ir fácilmente a través de su carrera sin saber nada sustancial sobre otras escuelas de pensamiento, como la economía post-keynesianos, austriacos, institucionales, marxistas, evolutivos, ecológicos o feminista. Estas escuelas de pensamiento son simplemente considerados inferiores o irrelevante para la "ciencia" económica.
Se nos enseña a memorizar y regurgitar las teorías económicas neoclásicas y modelos. Nuestros tutoriales consisten en copiar problema pone en marcha el tablero y discusión crítica es inexistente. Estudiamos nuestros módulos y nos enteramos de que sólo 11 de los 48, incluso se menciona la palabra "crítica", "evaluar" o "comparar" en sus guías docentes. Dieciocho de los 50 de nuestros módulos tienen 50% o más de sus puntos obtenidos por examen de opción múltiple y en nueve de ellos, es más del 90%. Esto, combinado con el hecho de que los estudiantes de economía no tienen la opción de hacer una disertación, significa que muchos aceptan la economía como la verdad, en lugar de como una teoría controvertida.
Cuando nos planteamos estas cuestiones con nuestros profesores de economía, muchos de ellos argumentan que la economía dominante es dominante porque es académicamente superior. En el primer caso, nuestro antiguo jefe de la economía sugiere que muchas de estas escuelas de pensamiento fueron refutadas en la misma forma en que el "humo de tabaco enema" no era una técnica médica aceptada más.
Manchester solía tener uno de los más diversos departamentos de economía en el país. Esto se reflejó en un programa de estudios de pregrado más amplia, con módulos como la teoría económica comparativa para los estudiantes. Un importante motor de la economía nacional departamento de "limpieza étnica", como uno Manchester profesor dice, es el Marco de Investigación de Excelencia (cómo el gobierno asigna fondos para la investigación en las universidades).Cada cuatro años, un grupo de académicos de las principales revistas de economía de grado de 4 estrellas a 0 en función de su calidad académica. El problema es que no hay economistas reconocibles no convencionales de este panel y la clasificación se realiza a puerta cerrada con sólo los resultados institucionales publicados. Debido a esto los más altos revistas calificadas son todas de estilo neoclásico y las universidades deben contratar a los académicos que se suscriban a esta escuela de pensamiento.
A pesar de este dominio, los pocos que predijo la crisis financiera eran economistas de fondos no convencionales. Esto muestra claramente que las alternativas tienen mucho que aportar a la disciplina de la economía. La economía neoclásica es la corriente principal, y es vital para los estudiantes de economía para entenderlo, y hay razones por las que ha resultado tan atractivo para tantas grandes mentes. Si bien en las últimas décadas, a menudo se ha utilizado para defender el libre mercado, que puede ser utilizado para argumentar a favor de una economía socialista, y de hecho fue en la década de 1930. Por lo tanto, no necesariamente nos restringe a un solo punto de vista político. Sin embargo, no comprenden el conjunto de la economía - y tampoco debería hacerlo. No se trata de ideología, se trata de mejorar la enseñanza de la economía.
Proponemos que la teoría neoclásica se enseñará al lado y junto con una amplia variedad de otras escuelas de pensamiento coherente en toda la licenciatura. De esta manera, la disciplina se abre a la discusión y evaluación crítica. ¿Qué tan bien diferentes escuelas explican fenómenos económicos? ¿Qué supuestos debemos construir nuestros modelos a? ¿Debemos creer que los mercados son inherentemente auto-estabilizado o no otra escuela de pensamiento explicar mejor la realidad? Cuando los economistas se les enseña a pensar de esta manera, toda la sociedad se beneficiará y más economistas verán la próxima crisis que se avecina. Pluralismo crítico abre posibilidades y la imaginación.
La situación actual no es lo suficientemente bueno. Nuestros compañeros nos dicen que se sienten avergonzados cuando sus familiares y amigos les pedimos que explique las causas de la crisis actual y no pueden. Uno de nuestros profesores le dijeron que debía seguir la agenda de investigación dominante o ir a la escuela de negocios o el departamento de política. Otro se le dijo que si se quedaba iba a ser "de izquierda a marchitarse en la vid". Esta situación se refleja en los departamentos de economía de todo el país - es un problema nacional. Economía academia puede y debe ser mejor que esto, y es por eso que estamos pidiendo el cambio.